Frase utilizada en los Estados del Sur de Norteamérica para llamar los toneles en que aprontaba la carne de cerdo que consumían los esclavos, que en Colombia encarna la corrupción proveniente de los auxilios parlamentarios conocidos desde la Constitución de 1886, puesto de moda por Carlos Lleras Restrepo, rebautizados como cupos indicativos bajo la nomenclatura de la Constitución de 1991 y/o “mermelada”.

Confitura que engendró el ‘cartel de la toga’ en perjuicio de la tradición heredada de la otrora antañona inmolada Corte ‘admirable’ como se distinguió, ultrajada ante nuestros estupefactos ojos por actuales togados de relevo que en forma inentendible han desoído el clamor popular que reclama descongelar, destrabar la elección del Fiscal -que no da espera-, al llevar más de seis meses cocinándola, tiempo más que razonable.

A propósito del conato de asonda, vale recordar que el respeto exigido debe merecerse. El respeto se gana, no se exige. Respeto llama respeto, incompatible con la flagrante, burda, oscura maniobra patrocinada por el ensimismado monigote -sin criterio, principios-, valores morales- que predica y no practica al que nadie mentalmente cuerdo le da crédito. Fiscal cuya falaz, punitiva conducta desmoronó -como un castillo de naipes- socavó el ente investigador que se desploma a pedazos, cuyo prestigio anda por el suelo.

Preconcebido, cantado, consumado aplazamiento por razones de pitanza, ardid que no es más que un tácito intercambio de favores, la prórroga del período en cuerpo de la parigual imputada en el affaire del narco -alias ‘Pacho’ jefe del CTI de Buenaventura, jubilosa postergación celebrada por el caricaturesco, rústico gregario que ell lunes lo veremos -por fin- con la lápida de haber sido el peor Fiscal de la historia colombiana, demolidos el autoerigido pedestal de deidad de barro, como la atalaya -léase trinchera-, desde donde el muy egocéntrico, farisaico chisgarabís, pontificó 1460 días sobre lo humano y divino, exhibió la doble moral, la desvergüenza, los espurios valores, ineptitud, deplorable, ilícito desempeño.

Perfil del omnímodo, omnipotente malandro, garrapateado en voz alta, sin eufemismos, preámbulos, quien, de manera caprichosa, antojadiza manejó la Fiscalía con los pies, abusó, dilapidó, dispuso como le dio la gana de los ingentes recursos públicos para gastos personales.

Pruebas al canto: agrego a los relacionados en la anterior columna, link:  https://www.blogger.com/blog/post/edit/6552531000687034993/2051794757790325425Refresco el caso de las dos operarias contratadas por la entidad a la empresa UT Solo Aseo Eminser, asignadas a los oficios domésticos de su casa, cargo documentalmente probado con grabaciones en poder de la revista ‘Cambio’, ‘Noticias Uno’, negado sin soportes por el enmascarado, histérico facineroso, archivado por la ‘Comisión de Absoluciones’. 

Sobre el paseo de las mascotas, ‘Bell’ y ‘Laica’, se asignó unos escoltas y la camioneta Nissan (gris plomo, blindada), placas GAQ-057-: a costa de los impuestos pagos por los esquilmados colombianos, estipuló excesivos esquemas de seguridad para: padre, madre y dos hermanos, “Al menos siete camionetas blindadas y 44 hombres cuidan a Barbosa y 150 hombres estarían dedicados a la seguridad de su familia” (Yohir Akerman).

Encontró normal los $50 millones, cancelados al Archivo General de la Nación (2022) por la autobiografía de la primera dama- de entonces- María Juliana Ruiz. “Invisible” catedrático de la Sergio Arboleda que sin laborar siguió devengando. Feria de contratos ‘a dedo’ rematada con el interadministrativo (0029) por $181′216.175, suscrito con la Imprenta Nacional, para la producción, impresión y difusión de 5.500 ejemplares: ‘Fiscalía en la calle y en los territorios’, que recogen ‘la vida, obra y milagros del mejor fiscal del mundo”, con fotografías a todo color del divo. Otrosí: “En caso de que el valor aumente, la Fiscalía suministrará los recursos faltantes’. Dedicó 15 funcionarios -entre comunicadores, fotógrafos y diseñadores-. ¿Cuánto valieron?

Detrimento patrimonial que es apenas la punta del iceberg. Caja de Pandora que sin dilaciones ni dubitaciones abocará seguramente la nueva Fiscal, deducirá las responsabilidades, impondrá las sanciones, decretará las indemnizaciones, reparaciones respecto al maremágnum de abusos, desvíos de función de la susodicha escoria en comento, extralimitaciones y, como colofón, adelantará un proceso de reencauzamiento de la institución, de recuperación de la confianza, de sensibilización de la ciudadanía, respecto al deplorable daño institucional infligido, el caos que el équido deja, cuadrúpedo que se marcha sin cumplir el  hipnótico, obsesivo sueño:

Liberar, el sobreseimiento del innombrable de las graves, gravísimas sindicaciones por delitos -imprescriptibles- de lesa humanidad que reclaman -a gritos- ser expiados, reivindicadas las víctimas, reparados los deudos”.

Redención fallida que buscó agenciar sus ocultos, oscuros, prohibitivos intereses políticos, destinada a ser la estropeada cuota inicial del agazapado, desbordado, descabellado, lunático anhelo presidencial.

Eminencia gris, afanosa por castigar en el gobierno Petro, lo que eludió con Iván Duque, invisibilizó a semejanza del ‘Rey desnudo’, fábula del danés Andersen, cuyas enseñanzas son aplicables al badulaque con alma de vasallo, narcisista patológico -en su máxima expresión- que se marcha en plena en campaña política, dejando al país en manos del crimen organizado, la delincuencia.

Horrible noche, pesadilla, iniciadas el 13 de febrero/2020 con la posesión del ponzoñoso, rudimentario, servil lagarto; leviatán del presidente Petro, que desinstitucionalizó el ente investigador, desvió la función misional, la igualdad ante la ley en favor del intocable halcón dl Ubérrimo.

Hoja de ruta en la que primó el amiguismo, pilar de la aviesa, descaminada, indignante, reprobada, sesgadamente gestión -para el olvido- que perduró en constante, perpetuo estado de confrontación.   

Esbirro -ignorante invencible- que, creyendo tonto al país, fraguó -para la exportación- la pantomima con el contralor y procurador, aponerle un tatequieto a la puerta giratoria, impulsando la inhabilidad temporal a cargos de elección popular. Palabras, palabras, palabras canta Silvana Di Lorenzo, manera de maquillar el bochornoso intervencionismo político conducente al delirante, disparatado, inconcebible, despropósito de la candidatura.

Necedades que darían para una enciclopedia, evidenciándose las elevadísimas cumbres de absurdidad, idiotez y permisividad a las que puede ascender -en su caso- el ‘Homo brutus’. Baldón que a la degradada, engreída, minúscula, soberbia medianía que, en vez de ayudarle a llenar el vacío de su punible misión, lo hacen más notorio, visible. Endiosado, efímero, estéril pollino (nombre poético del burro desde la Edad Media), marcado por la venalidad, condenado a la intrascendencia, al olvido eterno.

El inmortal Voltaire -escritor y filósofo- en su novela ‘Cándido’, retrató a Pangloss -protagonista- con clásica y cruel ironía, un “personaje plano“, “todo lengua“, copia al carbón del esquizofrénico, fariseo Barbosa, deslenguado, tramposo lagarto, carente de escrúpulos que, presuponiendo, deja la entidad en pleno auge, en la cima de la reputación, como balance de despedida, en vez de presentar excusas por sus atropellos, demasías, excesos, improperios contra el Gobierno, se reafirmó en ellos, dijo no arrepentirse de nada de lo afirmado, hecho en su delictivo, ineficaz mandato.

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