Señor director:

Llegaron las primeras dosis de las vacunas contra el covid-19. Vamos atrasados en comparación con otros países del mundo y la región, pero es un paso histórico. Es un alivio y una esperanza, aunque no haya certidumbre de cuándo lograremos la inmunización de rebaño. El camino es largo. Tiene el Gobierno, en todo caso, que manejar con mano firme este asunto, pues este es el país del más vivo, del que se salta la fila.

Me parece justo y urgente que se vacune primero al personal médico y a miembros de la Fuerza Pública. La Policía, por ejemplo, cumple un trabajo en la calle lleno de riesgo, no solo ante el hampa, sino ante el virus, por su labor en medio de la sociedad en todos los sectores. También es urgente que los adultos mayores reciban el biológico. Ya millares han fallecido y otros millones siguen en confinamiento, con miedo y estrés. Tengamos fe y confiemos en que todo vaya por los cauces normales.

Otro sector importante son los maestros. Y aprovecho para saludar a aquellos profesores rurales que laboran lejos de las cabeceras municipales, lejos de todo, incluidos los centros médicos.Ángel María Aguilar

Pacientes valientes

Señor director:

Los pacientes crónicos han tenido que enfrentar una batalla titánica contra este virus que los hace puntos débiles: diabetes, hipertensión, problemas con el corazón, cáncer, asma y un sinfín de enfermedades que necesitan atención inmediata.

Aunque las EPS han hecho el esfuerzo de mantenerlos en casa, con teleconsultas y laboratorios a domicilio, no es suficiente. Estas enfermedades deben tener un control permanente. Pero en ocasiones ha ganado más el miedo por el contagio que realizarse un chequeo a tiempo que podría salvar sus vidas. Y lo peor no para ahí; pese a sus enfermedades, deben salir a trabajar. No todos tenemos el privilegio de trabajar en casa, muchos tienen la obligación y la necesidad de conseguir un sustento que pueda pagar sus tratamientos. Por eso quiero dedicar esta nota para ellos, que nunca pierden la fe.Alejandra Gantiva Rodríguez¿Quién defiende a los pensionados?

Señor director:

Para efectos de aporte a salud hay cuatro grupos de personas: 1) Los asalariados, que aportan el 4 %; 2) los pensionados cuyas mesadas son inferiores a 4 salarios mínimos y que también aportan el 4 %; 3) los contratistas, que aportan el 12,5 % del 40 % de lo que devengan; en la práctica aportan el 5 %; y 4) los pensionados con mesadas superiores a 4 salarios mínimos, que aportamos un escandaloso e inequitativo 12 % y, adicionalmente, ya nos cobran un impuesto del 1 % con destino a un fondo de solidaridad.

Además de esta enorme inequidad, se piensa ahora ponerles impuesto de renta a nuestras pensiones, a pesar de que siempre se nos dijo que estas serían equivalentes al 70 % de nuestros salarios porque estarían exentas de impuestos.

Ante inequidades, todos los demás pueden protestar haciendo paros. A nosotros solo nos queda clamar: y ahora, ¿quién podrá defendernos? Pedro Pastor Polo Verano.

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