Este lunes se radicó en el Congreso la reforma tributaria con la que el Gobierno de Gustavo Petro espera recaudar $50 billones, según explicó el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo. La iniciativa, que es de las primeras movidas de Petro a solo horas de su posesión como mandatario nacional, no dieron espera tanto a espaldarazos como a críticas en el ámbito político. La reforma busca que inicialmente se recauden cerca de $25,8 billones y al final de cuatrienio lo restante.
Por su parte, la excongresista Margarita Restrepo, recordó la reforma tributaria propuesta por el gobierno Duque y presentada por el entonces ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, la cual desencadenó el estallido social. En su cuenta de Twitter, Restrepo se refirió a la iniciativa de Petro y la comparó con la de Duque e hizo énfasis en que la reacción fue distinta por parte de la ciudadanía, catalogándola como la “coherencia mamerta”.
También así, por parte del Centro Democrático, partido de oposición, el representante a la Cámara, Andrés Forero, sostuvo que la reforma tributaria falta a las propuestas de Petro cuando estaba en campaña. Según Forero, varios de los productos gravables en la iniciativa son de los más consumidos y “afecta el bolsillo de las clases populares”. Para el representante, la falta del nuevo gobierno es que “en campaña Gustavo Petor dijo que solo iba a tocar el bolsillo de las 4.000 personas más ricas”.
Los espaldarazos
Aún así, algunos sectores celebraron la presentación de la iniciativa, argumentando que quienes más tendrán que aportar a la contribución sí serán los sectores más ricos del país. Para el senador del Pacto Histórico, Wilson Arias, uno de los promotores de una reforma tributaria desde la pandemia, esta iniciativa del nuevo gobierno es “progresiva” y no afectará de manera negativa a las clases populares.
De la misma manera, el representante a la Cámara, Alfredo Mondragón, recordó su participación en el paro nacional desencadenado por la reforma tributaria de Carrasquilla. El congresista dijo que es su trabajo, y el de todos los legisladores, ver que la reforma de la nueva administración “sí sea una reforma que le cumpla al pueblo”. Posturas como las de Mondragón han estado presentes desde la misma elección de Gustavo Petro como presidente, pues, aunque confían en que con él haya un “cambio”, aseguran que serán los primeros en poner la lupa a su gestión.











