En su más reciente libro de memorias, ‘Rebeldía, armas y democracia’, Everth Bustamante hace una crítica contundente de los tiempos de insurgencia del presidente Gustavo Petro, en las que califica su participación en ese movimiento, “si es que existió”, como “marginal, efímera, anodina, intrascendente”. Asimismo, el autor cita seis hechos donde acusa al presidente de realizar afirmaciones “mentirosas y delirantes” que “desbordan el más elemental sentido común”, y finalmente lo acusa de corrupción, populismo y promoción de discursos de odio y polarización. LEA TAMBIÉN El capítulo del ‘Cartel de los Soles’ en Colombia: el vinculo de la organización designada por EE. UU. como terroristas con criminales en el paísJesús BlanquicetBustamante fue dirigente del M-19, uno de los protagonistas de los acuerdos de paz del 9 de noviembre de 1990. Después de dejar las armas, fue promotor de la Asamblea Nacional Constituyente y, posteriormente, representante a la Cámara y Senador por la Alianza Democrática M-19. También ha sido concejal y alcalde de Zipaquirá y senador por el Centro Democrático.Presidente Gustavo Petro. Foto:Juan Pablo Rueda El TiempoEn el apartado ‘El Petro que yo conozco’, Bustamante narra que lo conoció gracias a un profesor, Pío Quinto Jaimes, quien conformó un grupo de lectura y debate con jóvenes simpatizantes del movimiento guerrillero. Allí, uno de ellos era Gustavo Petro:“Me advirtió su preocupación por uno de ellos: leía con avidez todos los textos, pero era indisciplinado, retraído, evitaba mirar a los ojos, tenía dificultad para trabajar en equipo, incumplía las tareas acordadas y, además, hacía afirmaciones temerarias, sin matiz alguno (…) cuarenta y siete años más tarde, la mayoría de colombianos reconocerían en esos y otros comportamientos rasgos de su personalidad que comprometen su responsabilidad en el ejercicio de gobernar y cumplir con sus obligaciones constitucionales y políticas”, escribe Bustamante con respecto a lo que le decía el profesor Jaimes.El exsenador afirma que Petro no aparece en la narración histórica que realiza en el libro porque “desde la fundación del M-19 su participación en los hechos de guerra y paz, si es que existió, fue marginal, efímera, anodina, intrascendente”. Añade que ‘Una vida, muchas vidas’, el libro que Petro publicó en 2021, es “un monumento a la mentira y a la falsedad” y “una narración construida para atribuirse un protagonismo histórico inexistente (…) Petro no desempeñó ningún papel relevante en el M-19”.‘Una vida, muchas vidas’ (2021), el libro de Petro al que Bustamante critica de manera contundente. Foto:X: @petrogustavoBustamante menciona un escrito de Juan Antonio Pizarro Leongómez, hermano del asesinado Carlos Pizarro, en el que califica a Petro como “un mal tipo” y lo acusa de que “su afán de ganar lo ha llevado a aliarse con personas que, a los ojos de la mayoría de los colombianos, representan lo peor de nuestra clase política”.De hecho, el exsenador acusa a Petro de usar la mentira para llegar a la Presidencia, y de ser esta una constante durante toda su vida pública. “[la ha usado] como arma para atacar a sus enemigos, reales o imaginarios, y a quienes cree que debe destruir”. LEA TAMBIÉN ‘Las disidencias son producto del propio uribismo’: presidente Gustavo Petro en respuesta al gobernador de Antioquia por escándalo de CalarcáJuan Penagos RamírezLa primera mentira de la que Bustamante acusa a Petro se relaciona con el periódico ‘Mayorías’, del que el exsenador fue cofundador: “Petro asegura haber recibido y leído este periódico en los años sesenta, cuando era un niño de menos de diez años (…) el engaño es evidente: el primer número de ‘Mayorías’ circuló en agosto de 1974, ya muy entrados los años setenta, y no en la década de los sesenta cuando Petro asegura haberlo recibido en manos de su madre”, escribe el exdirigente de Zipaquirá.Como segunda mentira, lo señala de nombrar al expresidente de Uruguay, José ‘Pepe’ Mujica, como uno de los fundadores del M-19, y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como militante. Esto último lo desmintió ella misma y, con respecto al exmandatario uruguayo, Bustamante apunta que, para el momento en que se fundó el M-19, Mujica estaba preso en Uruguay, y que “jamás un extranjero integró la comandancia del movimiento”.Pepe Mujica, expresidente de Uruguay. Foto:AFPLa tercera mentira de la que Bustamante culpa a Petro es la de haberse inventado que Gabriel García Márquez estudió en el colegio San Juan Bautista de La Salle, en Zipaquirá. En su libro, Petro escribe que el colegio era una “institución franquista” y por eso, cuando se hablaba de que el escritor había estudiado allí, “los curas lo ocultaban”. Al respecto, Bustamante recuerda que García Márquez estudió en el Liceo Nacional de Varones, no en La Salle: “esta invención engañosa parece motivada por la obsesión de Petro de ponerse a la altura histórica de García Márquez”, resalta.Hay una cuarta mentira que señala el exsenador del Centro Democrático, y es que Petro se vinculó al robo de armas del M-19 al Cantón Norte el 31 de diciembre de 1978, como constructor de una caleta. Según Bustamante, Petro “ni participó en el operativo, ni intervino en la custodia de las armas, ni estas se enviaron a Nicaragua”. Esto último también lo afirma en su libro el presidente, que dice que “numerosas armas” se destinaron a la revolución sandinista en ese país. LEA TAMBIÉN ‘Algo muy delicado’: procurador Gregorio Eljach sobre presuntos nexos de Wilmar Mejía y el general Huertas con las disidenciasCarlos LópezBustamante plantea como quinta mentira el episodio en el que el jefe de Estado defendió el nombramiento de Armando Benedetti como jefe de gabinete comparándolo con Jaime Bateman, exdirigente del M-19 al que Petro dijo haber conocido: “Petro jamás conoció a Bateman”. De hecho, en su libro, el presidente relata que no asistió a la Octava Conferencia del M-19 en Putumayo y que “el costo de no haber ido fue no conocer a Jaime Bateman, que moriría al año siguiente”.La sexta mentira que propone Bustamante es que Petro dice ser “quien convenció a Carlos Pizarro de abandonar la guerra”. Sin embargo, el excongresista expone que Rafael Pardo, entonces consejero presidencial para la Paz, dejó constancia de que “fue Carlos Alonso Lucio quien habría servido de intermediario con el M-19 en varias ocasiones”. Entonces, el autor de este libro dice que “los protagonistas fueron Pizarro y Pardo, no Petro”.Ahora bien, Bustamante postula que el pensamiento del presidente Petro “no admite términos medios ni escenarios de concertación. Concibe la sociedad como un campo de liquidación de unos contra otros”. Por esto, afirma que creó “el clima de polarización que finalmente desembocó en el magnicidio de Miguel Uribe Turbay”. Agrega que el presidente tiene un discurso “demagógico y populista”, que “es amigo del caos y la improvisación” y que “sus alianzas no son ideológicas” sino “asociaciones para delinquir con los sectores más corruptos de la politiquería y con la criminalidad que controla cerca del 30% del territorio nacional”.Bustamante acusa a Petro de crear “el clima de polarización que provocó magnicidio de Miguel Uribe”. Foto:Archivo EL TIEMPO / PresidenciaFinalmente, Bustamante plantea que Petro tomó la memoria del M-19 “por asalto”, que “ha deshonrado su compromiso con la paz y la reconciliación” y que “hace un uso indigno de la espada del Libertador cuando la blande amenazante para convocar a la confrontación, el odio y la violencia”. Sentencia que, “si el M-19 existiera todavía, jamás habría permitido que una persona con esas condiciones llegara a la presidencia de la República”.ESTEBAN MEJÍA SERRANOESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA EL TIEMPO
Fuente: https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/everth-bustamante-se-refirio-en-sus-memorias-a-la-participacion-del-presidente-petro-como-miembro-del-m-19-si-es-que-existio-fue-intrascendente-3511429

Deja un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here